El General Jose Antonio Paez, nació en Curpa cerca de la población de Acarigua, en el Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790.
Sus Padres, naturales ambos de San Felipe, Estado Yaracuy, fueron Juan Victorio Páez y María Violante Herrera.
Nació en una modesta casita, a orillas del riachuelo Curpa cerca del pueblo de Acarigua, cantón de Araure, provincia de Barinas, Venezuela. En la iglesia parroquial de aquel pueblo recibió las aguas del bautismo. Fue el penúltimo de 8 hermanos.
La familia del General Páez era de escasa fortuna. Su padre servía de empleado al gobierno colonial, en el ramo del estanco de tabaco, y establecido entonces en la ciudad de Guanare, de la misma provincia, residía allí para el desempeño de sus deberes.
Siendo muy jóven, luego de un incidente con unos bandoleros, en el cual Páez demostró su valentía y mató a uno de ellos, huyó a Barinas y se empleó de peón en el hato La Calzada, cercano a San Rafael de Canaguá en Barinas, propiedad de don Manuel Antonio Pulido.
El capataz del hato La Calzada, llamado Manuelote sospechando que Páez era un espía del dueño, lo maltrataba y humillaba obligándolo a realizar las peores labores de los llaneros. Ésto lo hizo madurar y aprender todo lo relacionado con el ganado y las tareas propias del hato.Luego trabajó en el Hato “El Pagüey” del mismo don Manuel Antonio Pulido, en donde varió de oficio y se le encomendó la tarea de comprar y vender ganado.
En 1809, a la edad de 19 años se casó con Dominga Ortiz de 17 años, huerfana de padre y madre desde pequeña, y dueña de un hato en la población de San Rafael de Canaguá, cercana al hato La Calzada Páez.
En 1809, a la edad de 19 años se casó con Dominga Ortiz de 17 años, huerfana de padre y madre desde pequeña, y dueña de un hato en la población de San Rafael de Canaguá, cercana al hato La Calzada Páez.
Entre 1810 y 1821, de simple llanero sin grado ni experiencia militar, Páez se convierte en héroe, en "El Centauro", el caudillo de a caballo y lanza, en el hombre más temido por los españoles.
Bajo las órdenes del coronel Pulido y posteriormente del coronel García de Sena, Páez luchó en la campaña de Barinas de 1810 a 1813, donde a mediados de año ya ostentaba el grado de sargento primero. Poco después pidió la baja. En ese año recibió una orden de Antonio Tíscar, gobernador español de Barinas, para recoger un ganado y se le ofreció el grado de capitán; Páez cumplió su misión pero rechaza el ascenso. Pocos días después se pasó a los republicanos en Santa Bárbara, Barinas; uniéndose con el grado de sargento a las tropas patriotas al mando de su antiguo jefe, el coronel Pulido. Con ellos siguió hasta la ciudad de Barinas que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable
Bajo las órdenes del coronel Pulido y posteriormente del coronel García de Sena, Páez luchó en la campaña de Barinas de 1810 a 1813, donde a mediados de año ya ostentaba el grado de sargento primero. Poco después pidió la baja. En ese año recibió una orden de Antonio Tíscar, gobernador español de Barinas, para recoger un ganado y se le ofreció el grado de capitán; Páez cumplió su misión pero rechaza el ascenso. Pocos días después se pasó a los republicanos en Santa Bárbara, Barinas; uniéndose con el grado de sargento a las tropas patriotas al mando de su antiguo jefe, el coronel Pulido. Con ellos siguió hasta la ciudad de Barinas que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable
Páez fue ascendido a sargento primero durante la campaña de Barinas, luego a capitán, y de triunfo en triunfo llegó a ser General en Jefe, grado que obtuvo otorgado por el Libertador Simón Bolívar, en el glorioso campo de Carabobo, por su decisiva participación en dicha batalla, que le dió la libertad a Venezuela.
En Barinas recibió órdenes de atacar a Canaguá, ocupada por el comandante realista Miguel Marcelino con 400 jinetes. Páez cumplió sus órdenes y el 27 de noviembre de 1813, derrotó a Marcelino en las Matas Guerrereñas, lo que le valió el ascenso a capitán. De regreso a Barinas fue capturado por los realistas y se salvó de ser fusilado por medio de una argucia, logrando escapar. Alzado continuó luchando sin descanso.
Siendo perseguido, huye a Mérida junto con su familia y otros barineses, y en la población de Estanques, con apenas un puñado de hombres a quienes les hizo amarrar ramas de Cují a la cola de sus caballos, espera a los españoles en un estrecho cañón. Los realistas al ver la polvareda que levantaba la tropa, huyen despavoridos pensando que era un numeroso ejército el que se les venía encima.
Luego, Páez y su familia atravieza a pié la ruta de los Andes y se traslada a Pore la capital de los llanos del Casanare e inicia la etapa de reclutamiento de llaneros para formar un éjercito de lanceros principalmente que haría historia al vencer a las mejores tropas españolas.
Después de la batalla de Mata de la Miel, ocurrida el 16 de febrero de 1816, Páez es ascendido al grado de teniente coronel.
El 8 de octubre de 1816, José Antonio Páez dirige y gana la Batalla de El Yagual, en la margen izquierda del Río Arauca. Allí estaban concentradas las fuerzas realistas, agrupadas en 600 infantes y 1.700 jinetes, al mando del Coronel Francisco López. Páez, que comandaba 700 hombres, y que hasta ese momento era Teniente Coronel, asumió la jefatura y actuó como General de Brigada; bajo sus órdenes estaban dos generales, Urdaneta y Serviez, y el coronel Santander más otros coroneles y comandantes. La batalla se resolvió a favor de los republicanos, permitiendo la pronta toma de Achaguas.
En Mucuritas en enero de 1817, Páez obtuvo una prodigiosa victoria, allí con 1.100 hombres se enfrentó a 4.000 españoles. Acerca de la batalla de Mucuritas, el General español, Pablo Morillo, llamado el pacificador, al frente del mayor ejército que se enviara a la América por España, muy bien armado y con tropas altamente experimentadas en las batallas contra Napoleón Bonaparte, escribió lo siguiente: “…catorce cargas consecutivas sobre mis cansados batallones, me hicieron ver que aquellos hombres no eran una gavilla de cobardes poco numerosa como me habían informado, sino tropas que podían competir con las mejores de su majestad el Rey”.
El 13 de abril de 1817, Páez libra el combate de San Antonio de Apure, luego le siguen la del Paso de Apurito el 18 de junio, Paso de Utrera el 20 de junio, el 14 de agosto toma a Barinas y el 8 de noviembre libra la batalla de Apurito .
El 14 de enero de 1818 Páez venció en La Biruaca al comandante José María Quero.
El 30 de enero, en el hato Cañafístola se entrevista con el general Simón Bolívar, presidente de Venezuela en campaña, quien venía desde Angostura para integrar al ejército de Apure en la campaña contra el Guárico. Allí Páez reconoce la autoridad de Bolívar y se hacen planes para continuar la guerra.
LA CAMPAÑA DEL CENTRO
La campaña del Centro se inicia el 6 de febrero de 1818 con la Toma de las Flecheras según el plan trazado por Páez.
Páez tomó cincuenta hombres de la guardia de su caballería, entre ellos Aramendi, Genaro Vásquez, Cornelio Muñoz, Pedro Camejo (el Negro Primero), Juan Carvajal, Felipe Mauricio Martin, José de la Cruz Paredes, José María Briceño Méndez, Pedro Pérez, Antonio Romero, Juan José Rondón, y otros que se pierden en el anonimato de la historia, todos jinetes en briosos caballos sobre silla fuerte, que quitaban sin desmontarse, junto a sus cinchas y gruperas, al igual que sus calzones; en las bocas las lanzas, sus espadas estaban sujetas a la espalda o colgadas al cuello, se lanzaron al río nadando con un brazo y acariciando con la otra los cuellos de sus caballos a la vista del ejercito.
A una distancia de 400 metros sorprendieron a las embarcaciones españolas. Los realistas no salían de su asombro, pues no podían imaginar tal situación, reaccionaron efectuado varias descargas de mosquetería y algunas de cañón sobre las cabezas de los hombres y caballos que remontaban la corriente, sin darles en su humanidad. El pánico y el caos se apoderaron de los españoles, quienes se arrojaron de los barcos que estaban amarrados al río para ganar a nado su orilla, abandonando las flecheras y cañoneras al garete.
Los intrépidos llaneros se montaron sobre la grupa de los caballos, impulsándose para abordar las flecheras, guiados por su jefe el taita Páez. Así se apoderaron de ellas encontrando solo una mujer que había disparado contra los asaltantes el último cañonazo. Catorce flecheras dos cañoneras y otras embarcaciones menores fueron capturadas. “...Asombrado Bolívar, dijo que si él no hubiera presenciado aquel hecho nadie habría podido hacérselo creer...”
El propio general Páez señala en su autobiografía, que la misma partida de jinetes corrió a ponerse al frente de San Fernando para impedir la salida de cualquier realista que fuese a dar parte a Morillo de lo sucedido.
El ejército patriota procedió a acampar en la sabana de la rivera derecha del Apure. La caballería del General y la infantería de la guardia iniciaron el paso; Bolívar mandó a parlamentar en la plaza. Intimando a la rendición de la misma, señalándoles a los españoles: “...el ejercito libertador de Venezuela debe tomar a San Fernando dentro de veinticuatro horas, este término debe bastar a usted para resolver a entregarse o morir...”
Esta acción sin igual sorprendió a los realistas, neutralizándolos, ya que no utilizaron sus fuerzas sutiles que apoyadas por la guarnición de San Fernando ni siquiera hostigaron el paso del ejercito patriota por el Apure. El camino estaba expedito hacia Calabozo con un gran ejército integrado por más de cinco mil efectivos, el primero de su índole que se constituía con tan cantidad de efectivos desde 1810, estructurado bajo el mando único de Bolívar que lograrían sorprender a Morrillo en Calabozo con su Estado Mayor. Lamentablemente el ejército español no fue abatido por errores tácticos al no sitiar la ciudad como debió de ser; esto permitió que Morillo se escapara con su Estado Mayor y la guerra se prolongara por varios años más.
El 20 de enero de 1819 es ascendido en San Juan de Payara por el Libertador a general de división y entre ese mes y abril libró la campaña de Apure junto a Bolívar contra las tropas de Morillo, que habían invadido el Apure. En esa campaña Páez libró los combates de Caujaral, Cañafístola, Trapiche de la Gamarra y Las Cocuizas.
El 2 de abril de 1819 se produce el triunfo mas increíble y resonado de Páez, la portentosa victoria en la batalla de “Las Queseras del Medio”, la que lo catapulta a la fama de terrible vencedor de España.
En esa fecha, el “Centauro de los Llanos”, el “León de Payara”, con solo 153 lanceros de su batallón “Bravos de Apure”, derrotó a 7.500 tropas españolas comandadas por el teniente coronel Narciso López. Los ejércitos de Bolívar y Morillo se encontraban frente a frente divididos por el río Arauca. Páez decidió atacar por sorpresa a Morillo y cruza el río con unos 150 lanceros dirigiéndose al campamento de Morillo a provocarlo a una batalla. Éste destaca su caballería al mando de Narciso López, unos 1.000 jinetes en total, para que destruyan a Páez. Páez se retiró perseguido por los realistas hasta que en el momento oportuno ordena a su tropa "Vuelvan caras" quien se devuelve con gran brío e ímpetu, cayendo sobre sus perseguidores y destruyendo la caballería realista que huye de vuelta a su campamento.
Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar del general Páez: en reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.
Páez desde el Apure, siguiendo el plan preconcebido por Bolívar, se trasladó hasta Tinaco, trayendo auxilio de caballos, tropas y ganado al Ejército Libertador. Reunido con el ejército de Páez, Bolívar marchó hacia Valencia y en la llanura de Carabobo, donde ya había ganado una batalla se libró la gloriosa batalla que selló nuestra independencia.
La batalla de Carabobo fue decidida por la Primera División, mandada por Páez y así fue reconocido por el Libertador, quien en el campo de batalla le otorgó el grado de General en Jefe.
No fue sino hasta dos años después que las tropas españolas abandonaron territorio venezolano, luego de permanecer refugiadas en el castillo de Puerto Cabello. El 8 de noviembre de 1823, el propio Páez logró tomar la fortaleza y luego de ofrecer una honrosa capitulación nuestro país quedó libre de militares españoles.
El 20 de enero de 1819 es ascendido en San Juan de Payara por el Libertador a general de división y entre ese mes y abril libró la campaña de Apure junto a Bolívar contra las tropas de Morillo, que habían invadido el Apure. En esa campaña Páez libró los combates de Caujaral, Cañafístola, Trapiche de la Gamarra y Las Cocuizas.
Las Queseras del Medio
El 2 de abril de 1819 se produce el triunfo mas increíble y resonado de Páez, la portentosa victoria en la batalla de “Las Queseras del Medio”, la que lo catapulta a la fama de terrible vencedor de España.
En esa fecha, el “Centauro de los Llanos”, el “León de Payara”, con solo 153 lanceros de su batallón “Bravos de Apure”, derrotó a 7.500 tropas españolas comandadas por el teniente coronel Narciso López. Los ejércitos de Bolívar y Morillo se encontraban frente a frente divididos por el río Arauca. Páez decidió atacar por sorpresa a Morillo y cruza el río con unos 150 lanceros dirigiéndose al campamento de Morillo a provocarlo a una batalla. Éste destaca su caballería al mando de Narciso López, unos 1.000 jinetes en total, para que destruyan a Páez. Páez se retiró perseguido por los realistas hasta que en el momento oportuno ordena a su tropa "Vuelvan caras" quien se devuelve con gran brío e ímpetu, cayendo sobre sus perseguidores y destruyendo la caballería realista que huye de vuelta a su campamento.
Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar del general Páez: en reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.
LA CAMPAÑA DE CARABOBO
La batalla de Carabobo fue decidida por la Primera División, mandada por Páez y así fue reconocido por el Libertador, quien en el campo de batalla le otorgó el grado de General en Jefe.
No fue sino hasta dos años después que las tropas españolas abandonaron territorio venezolano, luego de permanecer refugiadas en el castillo de Puerto Cabello. El 8 de noviembre de 1823, el propio Páez logró tomar la fortaleza y luego de ofrecer una honrosa capitulación nuestro país quedó libre de militares españoles.
El 28 de junio de 1821 Venezuela queda dividida en tres Departamentos: Venezuela (Provincias de Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure), Orinoco (Provincias de Guayana, Cumaná, Barcelona y Margarita) y Zulia (Provincias de Maracaibo, Coro, Mérida y Trujillo). Páez es nombrado Comandante General del Departamento Venezuela. Se enfrenta al Congreso que está en Bogotá.
Viene La Cosiata (1824-1826), los encuentros con el Intendente Juan Escalona, la amistad con el hábil, inteligente y peligroso Miguel Peña, la tentación del Poder, es preferible ser Jefe Superior Civil y Militar de toda Venezuela y no subordinado. Bolívar comprende y lo ratifica en ese cargo en enero de 1827.
En 1830 Venezuela se separa de la Gran Colombia y Páez es electo el primer presidente de nuestra nación.

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